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¿Sabias que?...Cultura del alcohol

Última actualización [17/07/2017]


Lee la investigación completa

Diez consejos para prevenir el consumo de alcohol en tus hijos


FUENTE: Portal ABC/Familia/Vida Sana

 

ESPAÑA

El consumo de alcohol entre los adolescentes tiene repercusiones muy importantes y graves en su organismo. En el país, la Ley establece una edad específica para poder comprar y/o consumir bebidas alcohólicas, 18 años.

La Fundación ANAR ofrece diez consejos para prevenir el consumo de alcohol en nuestros hijos, haciéndoles conscientes de cómo esta práctica influye negativamente en su organismo:

1. Mantén con tus hijos/as una comunicación fluida

Es importante que te mantengas accesible a tus hijos/as. Si ellos perciben que al contarte algo van a ser escuchados, es más fácil que acudan a ti ante cualquier duda o problema que pueda surgirles. En este sentido, aprovecha cualquier oportunidad social (celebraciones familiares, fiestas navideñas…) en la que se beba alcohol, para hablar sobre el error que se comete con la aceptación social de su consumo a pesar de los efectos dañinos que tiene para la salud y si bebes, hazlo con moderación.

2. Establece normas y límites claros y acordes a su edad

Las normas y límites dan seguridad a nuestros hijos/as. Aunque se rebelen contra ellos, necesitan saber lo que está bien y lo que no lo está; y las razones de ello. Por otro lado, en el establecimiento de estas normas y límites, es necesario que ambos padres estén de acuerdo. Sobre todo en lo que es negociable y lo que no lo es y las consecuencias que nuestros hijos/as tendrán que cumplir en caso de saltarse esas normas y/o límites. Respecto al consumo de alcohol, es importante dejarles claro que no les vais a permitir su consumo en la adolescencia porque supone un grave riesgo para su salud y su correcto desarrollo y es vuestra obligación protegerles cuando son menores de edad.

3. Habla claramente con tus hijos/as sobre los efectos del alcohol en los adolescentes.

Los adolescentes no tienen percepción del riesgo. Es por ello que, aunque escuchen noticias sobre los efectos negativos del alcohol, nunca piensan que eso les puede ocurrir también a ellos/as. Por tanto, es muy importante que desde la familia les expliquéis clara y seriamente, pero de forma cercana, los efectos nocivos que el consumo de alcohol tiene para su edad evolutiva (dificultades en el razonamiento, aprendizaje, atención y concentración, desarrollo de sus funciones…) y que estos efectos se incrementan según el sexo y el peso corporal. Además puede dejar secuelas para su vida adulta.

Los adolescentes sienten una enorme curiosidad, y suelen buscar mucha información cuando algo les interesa. Es útil aprovechar este impulso y proporcionarles documentación especialmente dirigida a jóvenes para que ellos mismos sean más capaces de discriminar lo que finalmente es más o menos conveniente para ellos, siempre con nuestra presencia como padres para guiarles.

4. Edúcales en valores y actitudes responsables a través de tu ejemplo.

Si estás tratando que tus hijos/as no consuman alcohol, no lo hagas tú tampoco delante de ellos. No vale decirles que tú sabes hasta dónde puedes beber y que «controlas». Ellos pensarán que «por qué ellos no van a poder hacer lo mismo». Recuerda que los adolescentes aprenden más a través del ejemplo que con las «charlas».

El ejercicio de una autoridad parental que haga posible que nuestros hijos interioricen unas normas aceptables y tomen decisiones responsables, no movidas sólo por el placer inmediato, sino también por las consecuencias de sus actos. El cuidado de uno mismo y de su salud van a depender finalmente de las decisiones propias.

5. Refuerza sus comportamientos positivos

Si estableces con tus hijos/as una relación sana y coherente en la que les marques aquello que no está bien, enseñándoles comportamientos alternativos y premiando lo que hacen bien, será más fácil que acudan a ti ante cualquier dificultad o duda. Si esto es así y están dudando sobre si consumir alcohol o no hacerlo, es posible que traten de obtener información preguntando a sus padres antes de hacerlo por cualquier otra vía, lo que os dará seguridad a vosotros y también a ellos/as.

6. Enséñales a decir que no a pesar de la presión del grupo.

En la etapa de la adolescencia es muy importante la pertenencia al grupo de iguales. Por ello, es posible que aunque vuestros hijos/as no beban alcohol, si hay gente dentro de su grupo que lo hace, puedan recibir la presión de beber. Enseñarles a confiar en sí mismos/as y a negarse a hacer aquello que saben será perjudicial, es un seguro de vida para ellos/as. Además no es infrecuente que cuando un adolescente se niega a beber otros que piensan como él pero no se atreven a decirlo, se sumen a su decisión.

7. El alcohol no hace a la gente más divertida.

Es muy frecuente que los adolescentes beban en grupo para desinhibirse y deshacerse de sus complejos e inseguridades. Sin embargo, beber, aunque puede en un primer momento «engañar» estos sentimientos negativos, no los elimina. Más bien al contrario, volverán con más fuerza junto con los efectos negativos de haber bebido. Por ello es importante que hables con ellos de la posibilidad de divertirse sin necesidad de beber.

8. Enséñales la importancia del ocio saludable

En relación con el punto anterior, queremos señalar que es muy frecuente que muchos adolescentes no sepan divertirse si no beben. Bajo la aparente euforia y desinhibición que produce el alcohol, no piensan en las consecuencias posteriores. Por ello, es necesario enseñarles alternativas de ocio saludable en las que disfruten con sus cinco sentidos y se sientan bien consigo mismos aprendiendo que no necesitan consumir ninguna sustancia para pasarlo bien.

9. Trata de conocer las amistades de tus hijos/as

Es importante que trates de saber con quién van tus hijos/as y qué tipo de amigos/as tienen. Incluso es positivo que les ofrezcas que se reúnan, en la medida de lo posible, alguna vez en tu casa para que observes cómo se relacionan entre ellos y la forma de comportarse que utilizan para pasarlo bien. Así tendrás información relevante sobre las costumbres de tus hijos/as y podrás intervenir a tiempo si fuera necesario.

10. Pide ayuda si la necesitas

Si consideras que tu hijo/a tiene problemas con el consumo de alcohol y no sabes cómo ayudarle, no lo dudes, pide ayuda a los profesionales especializados. Puedes llamar al Teléfono ANAR del Adulto y la Familia (600 50 51 52), donde un equipo de profesionales (psicólogos, trabajadores sociales y abogados) te atenderán las 24 horas, todos los días del año. Así mismo, puedes decirle a tu hijo/a que se comunique con nosotros a través del Teléfono ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (900 20 20 10) donde el mismo equipo de profesionales le atenderán también 24 horas, todos los días del año y de forma gratuita y confidencial.

 






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