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Mitos y Realidades

Última actualización [06/02/2014]


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Licor, siempre con moderación


COLOMBIA

Presente en tantas bebidas y de tantas maneras, el alcohol, casi siempre es el malo del paseo. Sin embargo, su consumo moderado puede resultar muy satisfactorio y hasta tener beneficios para la salud. Algunas bebidas, como el vino, contienen polifenoles, que son sustancias que aumentan la capacidad antioxidante y protegen las células del organismo. Otras, como los aguardientes o los amaretos, ayudan a la digestión. Algunos tragos, como el whisky, no dan guayabo (conocido como resaca o cruda en otros países).

 

Mito. El organismo metaboliza de la misma manera cualquier alcohol que se consuma, con un efecto sistémico que va desde la cabeza hasta los pies. Para no sufrir de guayabo, se recomienda consumir entre una y dos copas para las mujeres, y entre dos y tres para los hombres. Si se excede con la dosis, prepárese para la resaca.

Comer antes de beber ayuda a no emborracharse.

Verdad. "Comer antes de tomar, ayuda a no emborracharse tan rápido, porque el metabolismo final del alcohol es como el de las grasas. Cuando uno tiene en el estómago un proceso digestivo previo -como proteínas o carbohidratos- minimiza la absorción de alcohol, haciendo que llegue al hígado y se reparta al torrente sanguíneo de manera más lenta". No es que la persona no se vaya a emborrachar, sólo que si tiene el estómago lleno, esto ocurrirá más despacio.

Las sales digestivas son efectivas para combatir el guayabo, (resaca o cruda).

Mito y verdad. Ello depende más bien de la cantidad y calidad del alcohol ingerido, de la experiencia de consumo y el estado general de salud de la persona que consumé las bebidas con alcohol. El guayabo es, básicamente, una deshidratación, por eso, este tipo de sales sí producen un efecto relajante a nivel de tránsito intestinal y ayudan a hidratar, pero se trata del mismo efecto que tendría sobre el organismo un caldo de pollo. Lo mismo sucede con las bebidas hidratantes o sueros glucosados: si bien ayudan a compensar al cuerpo de la deshidratación porque contienen glucosa, sodio y potasio, lo mismo se puede conseguir con cualquier jugo de fruta.

El trago engorda.

Verdad. El alcohol tiene entre 7 y 11 calorías por cada gramo. Es una cantidad bastante alta si se tiene en cuenta que 1

gramo de grasa tiene 9 calorías y 1 gramo de proteína tiene 4. De esta manera, tomarse un solo coctel puede estar sumando entre 150 y 300 calorías. Sobre el mito de que los alcohólicos son delgados, la explicación es la siguiente: Lo que ellos hacen es un reemplazo calórico al no comer y sustituirlo por alcohol. Si se necesitan 2.000 calorías al día, consumen 1.500 a partir de alcohol, lo que afecta su metabolismo y por eso se ven flacos.

La cerveza produce barriga

Mito y verdad. La cerveza está satanizada como la reina de la barriga, pero la verdad es que cualquier tipo de alcohol en exceso causará sobrepeso, sea general o localizado. "La barriga cervecera es un efecto del consumo excesivo de calorías frente a la necesidad diaria de cada persona", afirma Natacha Vélez experta de Bavaria. La cerveza, como otras bebidas con alcohol también tiene beneficios siempre que sea consumida por personas adultas sanas y con moderación.

FUENTE:      Revista El tiempo

http://m.eltiempo.com/

 






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