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Educación y Prevención

Última actualización [24/06/2008]


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Ofrece el Centro Michoacano de Salud Mental, programa de atención a "bebedores de fin de semana"


MEXICO

El Centro Michoacano de Salud Mental (CEMISAM) cuenta con un nuevo programa dirigido a atender a aquellas personas que consumen bebidas alcohólicas de forma abusiva concentrada en pocas ocasiones al mes o a la semana.

 

Se trata de los denominados "bebedores problema" o "bebedores de fin de semana", conducta que eleva el riesgo de sufrir accidentes de tráfico o de verse implicado en riñas o violencia intrafamiliar y que en muchas ocasiones puede ser la antesala para un problema de adicción al alcohol.

 

Daniel Herrera Guzmán, director del CEMISAM, señaló en rueda de prensa que este es el patrón de consumo de alcohol explosivo y episódico es el típico en México y está vinculado a problemas con alta mortalidad y morbilidad, como los accidentes, la enfermedad cerebro vascular, cirrosis hepática, homicidios y suicidios, entre otras. Según datos de la última Encuesta Nacional de Adicciones, el 20.8% de los hombres que viven en zona urbana y el 3.6% de las mujeres, exhiben este patrón. En las zonas rurales, tienen esta forma de consumo 21.2% de los hombres y 2% de las mujeres.

 

Aunque esta forma de beber no es considerada aún adicción, desde los servicios de salud se puede ofrecer apoyo para modificar la conducta y ayudar a la persona a beber de una forma responsable que no ponga en riesgo su vida y la de los demás. Es por ello que el CEMISAM pone en marcha este nuevo servicio, consistente en un programa de intervención breve en el que se facilitará que sea el propio individuo el que promueva su cambio de conducta.

 

"Nuestro objetivo es ayudar a aquellas personas que consumen bebidas alcohólicas de manera excesiva y riesgosa a cambiar su forma de beber, de forma que haga un consumo responsable", señaló. El programa contempla seis sesiones básicas, una por semana, que luego pueden prolongarse otras seis más. En ellas el paciente es atendido por médicos psiquiatras, psicólogos y psicoterapeutas, y es incorporado a un programa de psicoeducación. En estas consultas pueden detectarse otros problemas de salud mental que presente el paciente, como depresión o ansiedad y, en caso de ser necesario, se pueden recetar medicamentos.

 

El programa tiene fundamento teórico en las teorías de aprendizaje social, que mantienen que durante su desarrollo dentro de una comunidad, el individuo va aprendiendo pautas de conducta que están matizadas por el propio grupo. Estas conductas aprendidas pueden "desaprenderse" con un apoyo adecuado. En este caso, es frecuente que en las áreas rurales de México se asocien las celebraciones y fiestas con el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, hasta llegar a la embriaguez. También en las ciudades, este consumo abusivo se repite durante los fines de semana como vía de escape y de desahogo de la tensión del resto de la semana.

 

El costo de cada consulta es de 150 pesos, aunque puede ser modificado en función del estudio socioeconómico realizado por el Dpto. de Trabajo Social. "Esta intervención no etiqueta ni estigmatiza al sujeto, no lo confronta, sino que escucha, analiza y educa al paciente", explicó Herrera. "Hay una retroalimentación objetiva y a través de lo que el propio paciente informa, se proporciona la orientación que fortalece su cambio de conducta".

 

Datos sobre el alcohol y patrones de consumo:

 

La Encuesta Nacional de Adicciones, señala que en México hay 32 millones de personas entre 12 y 65 años que consumen bebidas alcohólicas . Se estima que uno de cada cinco ingresos a los servicios de Urgencias están relacionados con eventos traumáticos donde el paciente presenta abundante alcohol en sangre.

 

Según los expertos, se considera que beber cinco o más copas de bebidas alcohólicas por ocasión, por mes, es el patrón del bebedor "excesivo" o "abusivo", y se considera "bebedor consuetudinario" a la persona que bebe cinco o más copas por ocasión a la semana; es el patrón típico del bebedor "de fin de semana".

 

El adicto presenta, además, otras características, como conducta desadaptativa, tolerancia física al alcohol, neuroadaptación y búsqueda compulsiva de la bebida cuando ésta no está disponible. El adicto presenta también síndrome de abstinencia.

 

FUENTE:
Reportaje Digital/Estados

http://www.reportedigital.com.mx/noticias/estado/11799.html

 

     

 






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