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Alcoholismo, Desahogo de Migrantes




MEXICO
Los sentimientos de soledad, tristeza y ansiedad, provocados por la lejanía física de los seres queridos, hacen que las personas busquen otras formas de llenar tales vacíos.

Cuando los migrantes, especialmente los hombres, se sienten bajo gran presión por el estrés, tratan de olvidar sus problemas con el uso de bebidas alcohólicas. Beber para "ahogar las penas" es un dicho común, y el hábito de tomar unas cervezas después de un largo día de trabajo es una práctica muy frecuente, tanto, que se le considera como algo normal.

Pero el alcohol afecta de diferentes maneras a quien lo ingiere. Por ejemplo, algunos se sienten más relajados y libres para manifestar sus sentimientos. El efecto es pasajero, sin embargo también es capaz de alterar el comportamiento. De hecho, el alcoholismo puede hacer que las personas hagan cosas que no harían estando sobrias y la mayoría de las veces las pone en peligro, provocando accidentes, peleas y otro tipo de situaciones de riesgo.

Ciertamente, el alcohol no tiene el mismo efecto en todas las personas, por lo que algunos bebedores no sienten ni alegría ni relajación; no obstante, es recurrente el "mal trago", después del cual se ponen agresivos y melancólicos.

Sea cual sea la conducta que se derive, lo cierto es que en el plano fisiológico el exceso de alcohol puede causar daños al hígado; mientras que en el social arriesga trabajos y descuida todo tipo de relaciones afectivas.

Aunado a lo anterior, los migrantes jóvenes que consumen alcohol están expuestos a riesgos todavía mayores. La lejanía de sus familias y la soledad los orilla con frecuencia a beber demasiado, en la creencia de que ahora son independientes y maduros. El hecho de tener trabajo y dinero propios les hace sentirse personas adultas y seguras, aunque en realidad sigan siendo jóvenes inexpertos. Bajo esas condiciones es que acceden sin dificultad a la presión de los amigos para sentirse parte del grupo y son presa fácil del alcoholismo.

¿Sabías que...?
  • En Estados Unidos cerca de la mitad de todos los delitos, crímenes violentos (especialmente las violaciones), y muertes por accidentes automovilísticos se relacionan con el consumo de alcohol.
  • Los hispano-americanos consumen alcohol en la misma proporción que los blancos no hispanos; pero pocas mujeres latinas usan alcohol y otras drogas, en comparación con los hombres latinos, los cuales usan estas sustancias con mayor frecuencia.
  • Tanto en hombres como en mujeres, la cantidad de mexicano-americanos nacidos en Estados Unidos que consumen bebidas embriagantes es mayor, en comparación con los inmigrantes nacidos en México.
  • El alcohol se encuentra presente en muchas celebraciones, desde bautizos hasta matrimonios, y muchas personas beben sin que eso les ocasione problemas. Sin embargo, algunas personas abusan de las bebidas embriagantes; es decir, siguen bebiendo incluso cuando esto les ocasione problemas importantes en sus vidas, como accidentes, arrestos, mal desempeño en el trabajo o la escuela, o dificultades con familiares y amigos.
  • Algunos abusan del alcohol a tal punto, que sus cuerpos y mentes se acostumbran a las sustancias y se vuelven dependientes de ellas. Los alcohólicos necesitan beber en cantidades cada vez mayores para sentir los mismos efectos y cuando dejan de beber con regularidad se sienten enfermos. Les cuesta trabajo reducir o controlar el consumo de alcohol y siguen bebiendo grandes cantidades, aún cuando esto ocasione estragos en sus vidas.

FUENTE: Manual de Salud Mental de la Iniciativa de Salud México-California
Sistema Nacional E-México/E-Migrantes
http://www.e-salud.gob.mx/wb2/eMex/eMex_Alcoholismo_Desahogo_de_Migrantes
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